Limpiezas faciales, razones por las que sí hacerte una

Es posible que hayas tenido hace años o hace muy poquito una mala experiencia con las limpiezas faciales.
¡Lo oímos en consulta a menudo!

Y es que, la clave para dar con una buena limpieza es hacer un diagnóstico profesional previo. Pues no todas las pieles son aptas para hacer cualquier limpieza facial.

Después del verano…
¡Nuestra piel pide una limpieza!
Puntos negros, algún granito pequeño… La limpieza facial puede hacerte un favor y preparar tu piel para la siguiente época. De hecho y como algo general, te recomendamos una limpieza y un peeling superficial. De esta manera logramos ayudar a la piel a mejorar tras el verano; exposición solar, cloro, agua del mar, pereza para eliminar el maquillaje o lavarnos por la noche, una alimentación más regulera, quizá algún que otro gin-tonic con el que aparezca algún granito. ¿Te parecen pocos motivos?

¿Cómo debe ser la limpieza facial?
Hace tiempo que desaconsejamos el uso de vapor por el efecto que podría crear posteriormente. Depende el tipo de piel puede tener reacción negativa en nuestra piel como puede ser el caso en pieles sensibles, con rosácea o acné. El vapor se usaba para «abrir» el poro. Pero realmente existe técnicas más novedosas para limpiar nuestros poros.
El uso de cosmética específica, según el tipo de piel, está cada vez más al día. Y es que ya no nos sirve utilizar la misma cosmética para todo el mundo así que ten en cuenta este punto también.
La exfoliación… ¿doble? ¿exfolian físico? Aquí también es importante saber el tipo de piel ya que existen diferentes tipos de exfoliación en una limpieza. ¡siempre hay que adaptarlo a nuestro tipo de piel!
Si eres de piel sensible, rosácea, acné… desaconsejamos rotundamente el uso de exfoliates «scrub». Esos que tienen gránulos. Pueden dañar la barrera lipídica de nuestra piel, enrojecer más aún la zona o empeorar el acné. Un exfoliaste enzimático es una buena opción para este tipo de piel.
Las limpiezas en centros especializados suelen tener un paso beneficioso mediante la famosa punta de diamante. ¡Buena opción! Siempre y cuando la piel lo permita. La punta de diamante consigue retirar las células inservibles de la piel.
Otro paso que no debería faltar es la aportación de oxígeno en la piel. ¡Limpieza completa a la vista!
¿Mascarilla para finalizar?. Es una opción para calmar a la piel después del «tute» que se le ha dado. ¡Aunque podemos elegir acabar con un peeling superficial y… ¡Piel renovadísima!
¡No salgas de allí sin protección solar!
¿Hemos dicho allí? Ay, Mari; ¡que puedes realizarte aquí la limpieza facial premium!.
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¡Esperamos que te guste la experiencia!